Condenan a 10 años y un día de cárcel a hombre por femicidio frustrado en Victoria

El Tribunal Oral de Angol estimó que condenado cometió el delito con alevosía, pues atacó a la víctima cuando dormía.




La Fiscalía logró condenar a  la pena de 10 años y un día de presidio, por el delito de femicidio en grado de frustrado, a un hombre que en junio de 2012 provocó graves  lesiones a su conviviente tras golpearla en la cabeza con un objeto contundente, en la ciudad de Victoria.
 
El caso fue llevado a juicio por el fiscal adjunto Raúl Espinoza, quien acreditó que los hechos se registraron en el periodo comprendido entre la noche del 29 y la madrugada del 30 de junio de 2012, en el interior del inmueble ubicado en calle Sargento Aldea N°1581, cuando el condenado, aprovechando que la víctima dormía, la golpeó en la cabeza con un objeto contundente, probablemente un balón de gas pequeño.
 
A consecuencia de los golpes la mujer resultó con un traumatismo encéfalo craneano abierto complicado, fracturas múltiples, parálisis facial periférica y pérdida de su capacidad auditiva, lesiones graves que pudieron causarle la muerte de no mediar la oportuna atención médica.
 
El condenado declaró en el juicio y explicó que el día de los hechos él se quedó dormido en su camión que estaba estacionado frente al domicilio, y que a la mañana siguiente encontró a la víctima en su cama, ensangrentada, sin saber qué le había sucedido,  versión que fue desestimada por los jueces del Tribunal Oral en lo Penal de Angol.
 
El fiscal Raúl Espinoza se manifestó conforme con el fallo, toda vez que se logró acreditar el delito de femicidio y la existencia de alevosía (actuar sobre seguro) en los hechos, lo que era bastante complicado, dadas las dificultades probatorias que presentaba el caso.
 
"Las únicas dos personas que pudieron haber servido de testigos presenciales de los hechos eran el hijo de la víctima,  un niño de 12 años de edad que padece de un síndrome autista y una discapacidad intelectual severa que le impiden darse a entender mediante el uso de la palabra, y la propia afectada, quien estaba durmiendo al momento de producirse el ataque y sufrió un daño neuronal que le imposibilita recordar lo que ocurrió. Por eso tuvimos que construir el caso en base a prueba indiciaria, armar un verdadero rompecabezas que finalmente nos permitió acreditar todas las aseveraciones de la Fiscalía", valoró el persecutor.
 
Uno de los testimonios que resultaron relevantes para el tribunal fue el entregado por la perito del Servicio Médico Legal Cristina Nass, quien depuso sobre las lesiones que sufrió la víctima, confirmando que podrían haberle provocado la muerte de no haber recibido una atención médica oportuna y eficaz.
 
La profesional precisó que las fracturas se ubicaban básicamente en todo el lado izquierdo de la cabeza, agregando que ese tipo de lesiones "sólo se veían en los accidentes de tránsito" ya que algunos de los huesos comprometidos requieren de una alta energía para ser fracturados, situación que da cuenta de la violencia ejercida por el agresor.

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