Exvicepresidente de Corfo, Eduardo Bitran: "Aquí hay un actuar de mala fe por parte de la compañía"

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Eduardo Bitran, ex vicepresidente ejecutivo de Corfo.

El expresidente de la Corfo y con quien SQM llegó a un acuerdo para el uso del salar de Atacama, Eduardo Bitran, lamentó la llegada de los hermanos Ponce Lerou como asesores de la empresa, indicando que se ha actuado de mala fe. Él cree que ante eso se puede apelar al Código Civil que castiga salirse de los márgenes de un acuerdo, pero señala que la denuncia tiene que hacerla Corfo, entidad que ya indicó que está todo en regla.

¿Hay elementos para revisar nuevamente el contrato?

-He hecho investigaciones con abogados idóneos en que el Código Civil nuestro en el artículo 1.546, dice que los contratos deben ejecutarse de buena fe, y que por consiguiente obligan no sólo a lo que en ellos se expresa, sino a todas las cosas que emanan precisamente de la naturaleza de la obligación, o que por la ley o la costumbre pertenecen a ella. Y acá el actuar de buena fe es fundamental. La salida de la empresa de Julio Ponce Lerou fue siempre y estuvo en la opinión pública y fue claramente establecido en las conversaciones privadas con el presidente del grupo Pampa que era un requisito para que este tema funcionara. Un contrato no se puede poner en todas las formas que tú tienes de involucrar a alguien formalmente en un rol de influencia en el directorio. Aquí hay un actuar de mala fe por parte de la compañía.

¿Quién tiene que hacer esa denuncia?

-Corfo.

Pero ya se pronunció Corfo diciendo que no había nada irregular...

-Desafortunadamente ya se pronunció sobre el tema. Al parecer esa es la visión no solo de Corfo, sino que del gobierno, porque esa declaración, dada la importancia política de este hecho, sin duda que ha sido chequeada por los más altos niveles políticos.

¿Por qué no se dejó plasmado en el acuerdo este tipo de injerencias en la empresa?

-Los contratos completos no existen. Uno podría haber puesto que Julio Ponce no puede hacer asesorías, pero después viene una empresa en la que él es accionista y hace asesorías, entonces siempre se puede, si uno tiene mala fe, buscar la manera de evitar el cumplimiento de los establecido. Es la pillería que se utiliza muchas veces en muchos ámbitos en Chile y es lamentable que los directores se presten para esto, dado que ponen a la compañía en una posición complicada, ponen al gobierno y al mundo empresarial en una situación complicada. Aquí hay ex líderes de la CPC involucrados, como el presidente de Pampa Calichera, Rafael Guilisasti, y el presidente de Soquimich, Alberto Salas. Estamos hablando de la confianza del mundo empresarial.

¿Ustedes aprobaron la entrada de Salas al directorio?

-Nos equivocamos. Está Golborne, esta Büchi, no tienen un mínimo criterio. ¿Dónde está la responsabilidad fiduciaria que tienen los directores, no les parece que esto puede traer una situación complicada?

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