Gobierno logra dar vuelta adversa elección de diputados y Cariola se transforma en la primera comunista en presidir la Cámara

Karol Cariola durante la sesión en que fue electa presidenta de la Cámara de Diputados.
Karol Cariola durante la sesión en que fue electa presidenta de la Cámara de Diputados. Foto: Sebastián Cisternas / Aton Chile.

En una reñida votación, la legisladora comunista se impuso por un voto de diferencia a Joanna Pérez (Demócratas). “Ha caído afortunadamente un veto atávico", dijo Cariola. El ministro Elizalde y la subsecretaria Lobos fueron actores clave en las negociaciones que permitieron al oficialismo retener el control de esta rama del Congreso.


“¡Que venga la novia!”, vitoreó un grupo de legisladoras del Frente Amplio y el PC al ver salir desde la sala de la Cámara a la diputada Karol Cariola (PC).

Minutos antes, en una estrecha votación, la parlamentaria comunista, quien lucía un traje de chaqueta blanca y pantalones negros, se había impuesto, con 76 apoyos, a la postulante de la oposición, la diputada Joanna Pérez (Demócratas), quien obtuvo 75 respaldos.

En vista de que ninguna de las candidatas obtuvo la mayoría absoluta (78 de 155 diputados), la elección tuvo que definirse en una segunda vuelta, que además de las vicisitudes políticas, estuvo marcada por algunas dificultades técnicas en el sistema de votación electrónico.

Estos inconvenientes obligaron al personal informático de la Cámara a desplegarse por toda la sala, tratando de resolver contratiempos y extendiendo aún más el suspenso.

Sin embargo, una vez dada a conocer la frágil mayoría, un tumulto de parlamentarios se generó en torno a Cariola, quien se convertía de esta forma en la primera militante del Partido Comunista que llegaba a presidir una de las dos ramas del Congreso en los 112 años de historia de la colectividad.

En esos momentos ingresó a la sala el ministro secretario general de la Presidencia, Álvaro Elizalde (PS), junto a la subsecretaria Macarena Lobos, quienes fueron actores clave en las negociaciones que permitieron al oficialismo retener el control de esta rama del Congreso.

Hasta la semana, parlamentarios de la alianza gubernamental daban por perdida la elección de las nuevas autoridades de la Cámara, lo que sumado a la reciente derrota que sufrió el oficialismo en la presidencia del Senado, configuraban un cuadro adverso para los intereses del Ejecutivo, especialmente para mantener la velocidad de sus reformas emblemáticas en materia previsional y tributaria.

El despliegue

Sin embargo, en las últimas dos semanas, Elizalde y su equipo reforzaron gestiones en la Cámara para tratar de conseguir votos de legisladores independientes y no alineados como el PDG. En las tratativas también fue crucial el despliegue de los diputados Jaime Araya (jefe de la bancada PPD-Independientes), Eric Aedo (DC), Daniel Melo (jefe del comité PS). Javiera Morales (subjefa del Frente Amplio) y Daniel Manouchehri (PS), además del conjunto de la bancada comunista, encabezada por Luis Cuello y Alejandra Placencia. Incluso, la misma diputada Cariola sostuvo conversaciones con legisladores que estaban en duda.

De estas conversaciones surgió la conformación de la nueva mesa de la Cámara. Cariola será acompañada por los diputados Gaspar Rivas (PDG), como primer vicepresidente, y el mismo Aedo (DC), como segundo vicepresidente.

La alianza gubernamental partía de una base hipotética compuesta por 12 legisladores comunistas, 22 del Frente Amplio, 13 socialistas, 8 del grupo PPD-independientes, 5 liberales, 3 radicales, 5 DC, 1 FREVS, 2 Acción Humanista y un ex-Humanista. Todos ellos sumaban solo 72 votos, debajo de los apoyos con los que contaba la derecha.

Sin embargo, en las tratativas lograron sumar los respaldos de Mónica Arce (Humanista), René Alinco (independiente), Carlos Bianchi (independiente) y Gaspar Rivas (PDG), quien incluso se enemistó con su partido.

Esos 76 votos, en todo caso, no eran suficientes para asegurar un triunfo, por lo que Elizalde y sus emisarios lograron que dos diputados con los que contaba la derecha se ausentaran de la votación: los independientes Francisco Pulgar, quien salió de la sala, y Enrique Lee, quien presentó una licencia médica.

Además, se produjo una situación aparentemente fortuita: la ausencia de Mauricio Ojeda (independiente-republicano), quien no llegó a votar por un retraso de un vuelo. No obstante, en la misma oposición sospechaban que su ausencia estaba relacionada con la presión judicial que está enfrentando el legislador por los líos de dineros públicos del gobierno regional de La Araucanía.

Las gestiones de La Moneda, no obstante, no fueron suficientes para persuadir a la diputada Karen Medina (PDG), quien votó finalmente por Pérez.

El problema de la nueva mesa es que la frágil mayoría con la que fue elegida (76 votos contra 75 de la oposición), la deja expuesta a posibles censuras (solicitudes de destitución). Por lo que una de las tareas del gobierno será tratar de lograr un piso mayor de apoyos a las nuevas autoridades de la Cámara (de al menos 78 diputados), ya que la oposición tiene decidido comenzar a buscar argumentos para derribar a la mesa.

No obstante, dado el tenso proceso de renovación de autoridades de la Cámara, ya existe un acuerdo de las bancadas de gobierno para que la actual mesa directiva presidida por Cariola se mantenga al menos por un año para tratar de limitar las arremetidas de la oposición.

Cariola: “Ha caído un veto”

Este era el tercer intento personal de Cariola por llegar a la testera. En 2020 fue derrotada en su intento por ser elegida vicepresidenta. Luego, en octubre 2022, su partido depuso su postulación a la presidencia de la corporación ante los ruidos que había en algunos parlamentarios que pusieron en duda el apoyo a la legisladora comunista debido a un conjunto de situaciones políticas, una de ellas, eran los cuestionamientos a su rol de vocera en la fallida campaña del Apruebo en el plebiscito constitucional de septiembre de ese año. También se le reprochaba un presunto bloqueo a un nuevo retiro de ahorros previsionales y el supuesto apoyo que habría dado el PC a una querella contra Sergio Micco, exmilitante DC, por su antiguo rol como director del Instituto Nacional de DD.HH.

Tras el triunfo, Cariola entregó su primer discurso como titular de la Cámara Baja: “Saludar primero a todos mis colegas, que han honrado la palabra empeñada y hoy han dado su voto a favor para que una militante del Partido Comunista de Chile por primera vez en la historia de nuestro país pueda presidir esta Cámara de Diputados y Diputadas”.

“También quiero agradecer a mi bancada por la confianza que depositan en mí para entregarme esta importante responsabilidad de representarles en la mesa de esta corporación. A la máxima responsabilidad que es la presidencia. De cara al país y frente a cada uno de mis colegas presentes, quiero reafirmar nuestro compromiso con las instituciones y nuestro respeto y defensa irrestricta con la democracia”, recalcó.

La parlamentaria sostuvo que es militante “de un partido que ha dado pruebas de ello, estando sus militantes, nuestros compañeros y compañeras, incluso dispuestos y dispuestas a dar la vida por ello”.

Asimismo, apuntó que en esta jornada “ha caído afortunadamente un veto atávico, no solo anticomunista, sino que también antidemocrático. Porque la soberanía popular implica que si el pueblo es capaz de votar y elegir a los comunistas para los cargos de representación popular para los que hemos sido electos (...) no tiene por qué existir vetos elitistas y antidemocráticos, que sólo recuerdan los peores momentos de nuestra historia, en que a través de leyes malditas se ha intentado acallar nuestras ideas”.

Por su parte, ante el nuevo escenario de la Cámara, el ministro Elizalde destacó la necesidad de “insistir en la importancia del diálogo democrático para avanzar en la aprobación de iniciativas legislativas que solucionen los problemas que afectan a los chilenos en su vida cotidiana, que es el principal compromiso que tiene el gobierno del Presidente Gabriel Boric”. En particular, mencionó la reforma de pensiones y el pacto fiscal, así como las agendas de seguridad y de probidad y transparencia.

“Esta no es la primera vez que se realiza una votación que tiene un resultado estrecho en lo que va del actual mandato”, dijo el ministro, quien ante los cuestionamientos por un supuesto “intervencionismo”, reivindicó el papel del Ejecutivo. “Llama la atención. Hace varias semanas atrás algunos pedían un cambio de gabinete, cambio del comité político, hasta el día de hoy. Había quienes señalaban que si el oficialismo perdía esta elección, había que producirse un cambio en el comité político y son los mismos que están criticando el rol del Gobierno. Yo les pido que se pongan de acuerdo consigo mismos”, dijo.

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