Ministro de Transportes declaró como testigo en caso Pilar Pérez

Felipe Morandé es amigo cercano de los padres de Diego Schmidt-Hebbel. Relató que cuando ocurrió el crimen, fue a buscar a Klaus Schmidt-Hebbel al aeropuerto y ambos se abrazaron y lloraron por lo ocurrido.




El ministro de Transporte, Felipe Morandé, declaró en calidad de testigo en el juicio contra Pilar Pérez y su presunto sicario José Ruz, imputados del asesinato de Diego Schmidt-Hebbel, Francisco Zamorano y Héctor Arévalo. Morandé es amigo cercano de los padres de Diego. Recordó que días después del crimen, fue a buscar al aeropuerto a Klaus Schmidt-Hebbel quien venía de Francia. Ambos se abrazaron y compartieron el llanto y el dolor por lo sucedido.

"Cuando nos vimos él se puso a llorar muy profundamente, intesamente conmigo en un abrazo de esos que uno nunca va a olvidar", indicó.

Morandé relató los procesos internos vividos por la familia durante estos años. Manifestó que para la madre de Diego, Greta Niehaus, la muerte de su hijo es como una espada en el corazón que no la deja vivir tranquila. El día que supo del crimen "fui a la casa de ellos a estar con Greta, no sólo a darle las condolencias, sino a acompañarla pues Klaus estaba fuera del país". Narró que desde aquel momento hubo cambios fundamentales a nivel emocional. "Esa familia sufrió un golpe tremendo", apuntó.

El ministro conoce a Klaus desde la universidad. Incluso el padre de Diego es padrino de una de las hijas del secretario de Estado. Los lazos de amistad son fuertes al punto de que Morandé vivió un par de meses junto a los Schmidt-Hebbel en Estados Unidos el año 1989, lugar en que conoció a Diego al poco tiempo de haber nacido. Recordó que había una relación cercana de Diego con su madre. "Diego era un niño especial. De lo que conocí, en todas las ocasiones que estuve con él, me hice la impresión de que era una persona intrínsicamente buena".


Comenta

Por favor, inicia sesión en La Tercera para acceder a los comentarios.