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Actualizado el 02/04/2016
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Marcelo Allende, el nuevo Niño Maravilla

Autor: Denís Fernández L.

Marcelo Allende, formado en Cobreloa, debutó en el profesionalismo en el mes de marzo, con sólo 16 años. Hoy juega en Deportes Santa Cruz, pero el Arsenal de Alexis Sánchez ya lo tiene atado.

Marcelo Allende, el nuevo Niño Maravilla

En sólo seis meses, la vida de Marcelo Allende ha cambiado demasiado. Muy pocos habrían podido imaginar hace sólo medio año que el menudo capitán de la selección chilena Sub 17, ese mismo que no había sido siquiera considerado en el proceso anterior de Hugo Tocalli, previo al Mundial de 2015 de la categoría, se encontraría hoy tan cerca de realizar su sueño. 

Pero la vida del Robinho de Pudahuel -como comenzaron a apodar al jugador en las series menores de Cobreloa-, experimentó un giro  radical durante las dos últimas semanas de octubre. Miguel Ponce, entonces técnico del combinado nacional Sub 17, decidió entregarle al talentoso volante de 162 centímetros de estatura la jineta de capitán de un equipo defenestrado por la opinión pública, incluso antes de saltar a la cancha. Y los acontecimientos simplemente se precipitaron. El grupo, guiado en todo momento por Allende, alcanzó los octavos de final del certamen y consiguió ilusionar durante al menos 15 días a una hinchada excesivamente recelosa con sus series menores. 

“Pasó todo muy rápido. En muy poco tiempo me pasaron muchas cosas bonitas, increíbles. Y el Mundial me ayudó mucho, porque después del Mundial me empezaron a mirar todos con otros ojos”, confiesa ahora el jugador, quien tras su inesperado éxito mundialista decidió abandonar su club de formación, Cobreloa, disuadido también por el hecho de que continuar vinculado al conjunto loíno implicaba necesariamente mudarse a Calama.

Con la libertad en su poder, y el comienzo de un nuevo año, entró en escena una figura que habría de resultar decisiva en su porvenir profesional, el representante de jugadores Cristián Ogalde, agente, entre otros, de Claudio Bravo, Eduardo Vargas o Mark González. Previo pago de 150.000 dólares, el empresario adquirió el pase del futbolista y se lo llevó a Deportes Santa Cruz, conjunto de la Segunda División del cual es propietario y con el que Allende debutó en el profesionalismo el pasado 13 de marzo, apenas un mes antes de cumplir los 17.

 

Promesa Gunner

 

Pero un poco antes, en febrero, el centrocampista había recibido una tentadora invitación.“El Arsenal me invitó a entrenar con ellos, y esas dos semanas en Londres fueron una experiencia muy bonita, inolvidable, en la que aprendí harto. Me gusta todo de allá. Quiero volver”, explica el futbolista, quien tuvo la oportunidad de compartir camarín durante 15 días con todas las estrellas del plantel Gunner, incluido Alexis Sánchez, surgido también, paradojas del destino, de la fructífera cantera de Cobreloa: “Estuve con Alexis y con todos los españoles, con Bellerín, con Arteta, con Santi Cazorla, con Monreal. Y también con Ospina. Compartí más con ellos por el tema del idioma. Y con Henry, que habla un poco de español, y que era el ayudante técnico del DT de mi serie”, reconoce Allende, todavía entusiasmado.

Pero aquel viaje va camino a ser más que una mera toma de contacto con el entorno de los cañoneros, pues si bien Allende tira de ironía a la hora de evaluar la impresión causada en Londres (“no sé si les gusté o no porque no los entendía cuando hablaban”), desde el seno de Deportes Santa Cruz dan por hecho el vínculo entre la joven promesa chilena y el conjunto adiestrado por Arsene Wenger: “No hay transferencia con Arsenal, pero sí cercanía. Ellos siempre están mirándolo. Es parecido a lo que sucedió con Ángelo Henríquez (por quien en 2009 Universidad de Chile y Manchester United alcanzaron un acuerdo de promesa de compra)”, reconoce Andrés Alvarado, presidente del club de la VI Región, antes de agregar: “La idea nuestra es formar jugadores para que después lleguen a medios competitivos. Y ojalá este sea el caso”.

Mientras su futuro termina de aclararse, Allende continúa encandilando a la hinchada de Santa Cruz (localidad en la que hoy reside en compañía de su madre), peleando junto al resto del plantel el ascenso a Primera B y actuando como sparring de la selección adulta a pedido de Juan Antonio Pizzi. “Yo ya decidí que me la voy a jugar por el fútbol”, proclama el jugador, quien planea tomar exámenes libres para terminar cuarto medio, luego de haber abandonado el Liceo de Santiago en el que estudiaba. 

Casos como el de Cesc Fábregas, que aterrizó en Londres con la misma edad que hoy tiene Allende, o Héctor Bellerín, dan buena cuenta de que la política de fichajes del Arsenal pasa por monitorear a las principales promesas del fútbol mundial, reclutarlas y pulirlas. Una tendencia implantada desde la llegada a la banca londinense de Arsene Wenger, mucho más reconocido por su faceta como descubridor y formador de futbolistas en edades precoces que por su palmarés. Un DT que ya gozaba de una contrastada reputación como cazatalentos en su etapa en la dirección del Mónaco, y a quien se considera responsable también de los tempranos desembarcos en Londres de Patrick Vieira o Nicolas Anelka, entre muchos otros.

Y el último en ingresar en la lista de prioridades de la inagotable factoría Gunner ha sido precisamente el 10 de la Sub 17, quien no tiembla a la hora de mirarse en el espejo del Niño Maravilla: “Mi proceso y el de Alexis son parecidos. Los dos empezamos en Cobreloa. Ojalá pueda llegar a ser como él. O mejor”, sentencia.

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