Los pasos que le quedan al megaproyecto Costanera Center

La Gran Torre Costanera será inaugurada el primer trimestre de 2014, pero no será junto con el mirador.




Al arquitecto Yves Besançon le gustaría que el rascacielos que se inaugurará a fines del primer trimestre de 2014 en la esquina de Av. Andrés Bello con Nueva Tobalaba, se llamara "Santiago 300", para apropiarse del nombre de la ciudad y de su altura . Pero el dueño del holding Cencosud, Horst Paulmann, prefiere "Gran Torre Costanera".

En su tono calmo de siempre y con la capital a sus pies, el socio principal de Alemparte Barreda Wedeles Besançon Arquitectos y Asociados, encargados del megaproyecto Costanera Center, dice que no es probable que vuelvan a construir una igual. No porque lo hayan incomodado las críticas por la construcción de un rascacielos en una zona de alto tránsito vehicular, sino porque ya no quedan terrenos que permitan ejecutar algo así.

Desde el último piso de la Gran Torre Costanera la ciudad se ve despejada y llena de relieves. Aun falta cerrarlo con los cristales que acaban de llegar por avión y que aguardan su turno en el piso 62. "Antes de un mes, esperamos que estén todos puestos", adelanta Besançon.

El arquitecto cuenta que el mirador no abrirá al mismo tiempo que lo haga el rascacielos, sino un par de meses después. Este tendrá restaurantes en el piso de abajo (61) y una terraza al aire libre encima, a la que se accederá a través de escaleras mecánicas. "Cuando abra la torre, ya estarán hechos los orificios para los dos ascensores públicos -capaces de subir 62 pisos en 45 segundos-, pero faltarán algunas terminaciones", detalla Besançon.

La carga estimada de ocupantes de la torre es de 8.000, los que no llegarán al mismo tiempo, sino que en forma escalonada a partir de 2014. "No sabemos cuáles son las oficinas todavía, pero son de multinacionales", advierte Yves.

Entonces tendrán que habilitar uno de los subterráneos que están debajo de los actuales del mall. Es decir, a los 3.000 de hoy se sumarán 1.000 más. Algo que a Yves no le suena a "caos vial", porque afirma que, pese a los augurios en contra de la apertura del centro comercial, "nada ocurrió". "Nunca he creído que esto vaya a colapsar. Ni ahora cuando abra la torre ni cuando se inaugure el resto del complejo y llegue una carga de 45.000 personas. Eso, porque espero que las obras que debe construir la ciudad, como la solución definitiva de la rotonda Perez Zujovic, Costanera Sur y Vespucio soterrado, estén listas", asegura.

Mitigación

Construyeron un nuevo puente sobre el Mapocho, hicieron Nueva Tobalaba desde cero e instalaron una pasarela peatonal sobre Av. Vitacura para conectar el Metro con el mall, entre otras medidas más. Todo, como parte de lo que exigía cumplir el Estudio de Impacto al Sistema de Transporte Urbano (Eistu) para abrir el mall, el Jumbo y el Easy en las etapas 1 y 2 del megaproyecto.

Ahora restan las otras dos para que abra todo el complejo, con todos los edificios diseñados: el rascacielos más alto de Latinoamérica y las tres torres, dos de las cuales combinarán oficinas y hoteles cinco estrellas (ver infografía). "Aún se está negociando cuál será la cadena", explica Besançon.

Los nuevos estacionamientos que se deberán habilitar en el subterráneo -3 con la apertura de la Gran Torre Costanera, se sumarán a los 33 mil que ya existen en Sanhattan y a los 7.600 que se están construyendo con los 12 nuevos edificios.

Nada de esto alerta a Besançon, quien dice que al sector la mayoría llegará en transporte público.

-¿Está seguro de que el perfil de los que ocuparán las oficinas en la gran torre llegarán en Transantiago?

Porque son pirulos dices tú? (ríe). Donde yo trabajo (la Torre Santa María) llegan cada vez más seguido en bicicleta y bus. Yo no veo por qué acá no podría pasar eso.

El insiste en los datos duros que maneja. "El 45% de los 1,5 millones de visitantes que llegan al mes, lo hace a pie. De hecho, en este momento es viable estudiar más pasarelas dado el alto flujo peatonal del sector", dice. Esta se extendería desde el World Trade Center hasta el acceso principal.

Se pone más serio cuando le preguntan por los tacos subterráneos, pero mantiene su postura: "No se producirán, porque el mall se abre a las 10, cuando la gente ya ha entrado a trabajar entre las 8 y las 9.30, y se cierra a las 10 de la noche, cuando ya todos se han ido", advierte.

Detrás de la fachada

No se ve del todo, pero en la esquina de Costanera Andrés Bello con Los Leones está construido un cuarto de la Torre 1, que incorporará oficinas y un hotel. "Hay 40 metros y faltan 130. Es decir, una torre Santa María y 30 metros más", explica Besançon.

Lo mismo sucede con la Torre 3, que llega a la misma altura del techo del mall. No ocurre lo mismo con la Torre 4, que se avista por Av. Vitacura y que también incluye un hotel. "Esta está terminada y debiera inaugurarse en algunos meses", aclara.

A Cencosud le queda cumplir aún con las etapas 3 y 4. Parte de las mitigaciones asociadas a la fase 3 ya está operativa, como la rampa de acceso debajo de Av. Vitacura. Pero faltan otras, como la evaluación del Par Vial Sánchez Fontecilla-Tobalaba, que consiste en habilitar esta avenida en sentido contrario al actual (hacia el sur) y Av. Tajamar hacia el norte. También resta estudiar la bidireccionalidad de Av. Providencia entre Tobalaba y Los Leones (para que el tránsito que proviene de Av. Apoquindo no siga por Av. 11 de Septiembre, sino que continúe por Providencia hacia el poniente).

En la etapa 4 la empresa podrá habilitar 1.695 estacionamientos más y para ello debe construir el túnel debajo de la Av. Andrés Bello, entre Suecia y la Embajada de EEUU, que es parte de la Costanera Sur.

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