*

Deportes
Compartida
Actualizado el 18/11/2013
Estás leyendo:La “Romaria” chilena que maravilló a Holanda con su fútbol

La “Romaria” chilena que maravilló a Holanda con su fútbol

Autor: Daniela Contreras Báez

Natalia Alarcón es la primera futbolista chilena en jugar profesionalmente en el extranjero. Ganó el Botín de Bronce cuatro años seguidos y los holandeses la querían en su selección.

La “Romaria” chilena que maravilló a Holanda con su fútbol

El primer Mundial de Fútbol Femenino Sub 20 que albergó Chile en 2008 fue clave para las jugadoras de nuestro país pues, a pesar de que la “Rojita” quedó eliminada en primera ronda y no celebró triunfos, el evento deportivo abrió paso a algunas futbolistas para que emigraran al extranjero.

Sin embargo, 20 años antes de la fiesta mundialista, otra chilena acaparaba las miradas en el fútbol holandés. 

Se trata de Natalia Alarcón, quien a los 14 años huyó al país europeo con su madre, pues su padre y su abuelo eran exiliados políticos y las esperaban en la ciudad de Amsterdam para mantenerlas a salvo, ya que en 1988 Chile vivía las consecuencias del régimen militar de Augusto Pinochet.

Ya en tierras europeas, la chilena que comenzó jugando en las calles, en el barrio y hasta en la academia de fútbol de un tío -sólo con niños-, probó suerte en el DJK de la cuarta división femenina de Holanda.

El sueño que tuvo desde niña comenzó a hacerse realidad en el fútbol holandés, cuando apenas podía comunicarse con sus compañeras de equipo porque no manejaba el idioma.

Su estilo de juego sudamericano, su dominio en el mediocampo y su extraordinaria técnica la llevaron inmediatamente a vestir la camiseta del So Sreius en segunda división. Hasta que la descubrió un cazatalentos que le encaminó a la División de Honor para fichar en el ASV Wartburgia a comienzos de 1993, convirtiéndose en la primera futbolista chilena que jugaba en el extranjero.

“Quería escuchar mi nombre en los estadios llenos”
, recuerda con alegría Alarcón, a casi 25 años del hito.

Con 19 años, la oriunda de Salamanca en la ciudad de La Serena fue apodada “Romaria”. Así la conocían en la primera división holandesa de fútbol, donde jugó casi cinco años, deslumbrando con su talento a cuanto aficionado la veía brillar en la cancha y anotando con una calidad pocas veces vista en el Viejo Continente. 

Los honores no tardaron en llegar. En 1991 y 1992 fue elegida la tercera “Mejor Goleadora” y los siguientes dos años logró el mismo reconocimiento recibiendo el Botín de Bronce.

Sin embargo, en ese entonces se conformaba la primera Selección Chilena de Fútbol Femenino a cargo del DT Bernardo Bello, quien debutó en el Campeonato Sudamericano en la ciudad brasileña de Maringá el 28 de abril de 1991 y celebró el primer gol oficial de la “Roja” femenina ante Brasil, anotado por Ada Cruz en el descuento 6-1.

Pese a que las chilenas no pudieron clasificar al Mundial de China, la ex delantera de Everton fue elegida como la “Mejor Jugadora” del triangular continental.

En tanto, al otro lado del mundo Natalia Alarcón soñaba con vestir la camiseta de Chile, que desconocía su existencia.

Los holandeses estaban maravillados con el talento de la única chilena en la liga profesional de mujeres y, para no dejarla escapar, le hicieron una particular petición.
 
“Me ofrecieron jugar por la Selección Holandesa, pero yo estaba ilegal y para concretar ese sueño tenía que conseguir la nacionalidad, así que preferí no arriesgarme porque en Wartburgia incluso me ayudaron para que tuviera educación superior”
, revela a La Tercera.

La  mediocampista admite que el nivel del fútbol femenino en Holanda era muy alto y que en su estadía de 14 años en ese país conoció la realidad competitiva de las cinco divisiones. Además, cuenta que fue capaz de estudiar dos carreras. Se tituló de Técnica en Idiomas (holandés, español e inglés) y de Técnica en Trabajo Social, Cultural y Deportes.


La leyenda continúa en Deportes La Serena

“Después cumplí 27 años y necesité estabilidad, así que decidí volver a mi país”, afirma la volante de creación de Deportes La Serena, equipo que este mes estuvo a dos puntos de clasificar a los “play off” del Campeonato Nacional de Fútbol Femenino de la ANFP.

Alarcón es figura en el cuadro nortino, “una jugadora de mucho talento que aporta bastante experiencia y sabiduría a sus compañeras”, dice José Ilabaca, técnico del Deportes La Serena.

“Es un orgullo poder contar con ella, ya que en cada entrenamiento y partido demuestra que todavía tiene ganas de seguir jugando y aportar con su granito de arena. Además, su humildad es un ejemplo para las más jóvenes, lo cual nos ayuda mucho a seguir creciendo como equipo”, agrega el entrenador.

Uno de los sueños que Natalia no pudo cumplir fue jugar por la Selección Chilena de Fútbol, pues en nuestro país se desconocía su desempeño en tierras europeas, motivo por el que la serenense confiesa que ahora quiere ser una referente para las futuras generaciones.

“Tengo 40 años, voy a cumplir 41. Yo creo que mi etapa ya pasó. Lo mío pudo ser muy lindo si jugando en Holanda me hubieran llamado a la selección. Y si la posibilidad de estar en la selección holandesa se hubiera concretado, lo habría hecho encantada. Ahora mi condición física ya no es la misma”, declara Alarcón.

En cuanto al presente del fútbol femenino en nuestro país, la histórica futbolista también elogia “el nivel de Colo Colo y Audax Italiano, que es espectacular, y es muy lindo verlas jugar”, pero también critica la realidad fuera de la Región Metropolitana.

“En regiones nos falta apoyo de empresas y cobertura de la prensa. Todavía lo encuentro muy machista”, reconoce “Romaria”.

Papel digital