Grupo separatista tailandés presenta sus condiciones para negociar la paz

El Barisan Revolusi Nasional exige, entre otras peticiones, que se reconozca la identidad, raza y lengua del pueblo Malayu, habitantes del sur de Tailandia con raíces malasias.




El grupo insurgente Barisan Revolusi Nasional (BRN) presentó al Gobierno tailandés nueve condiciones para negociar una paz duradera en las regiones del Sur de Tailandia, donde han perdido la vida más de 5.300 personas desde que en 2004 se retomaron las armas, según publican hoy los medios locales.

El BRN enviará 5 miembros a las negociaciones de paz entre ambos bandos que se iniciarán mañana en la capital de Malasia. 

El grupo insurgente reclamó, en primer lugar, que el Gobierno de Tailandia envíe sólo a representantes designados a las negociaciones donde exige que se reconozca la identidad, raza y lengua del pueblo Malayu, habitantes del sur de Tailandia con raíces malasias.

Además, se pide la retirada de las tropas del Ejército tailandés en la región y revocar el estado de emergencia, para establecer unas fuerzas de paz locales que asuman las tareas de seguridad.

Las regiones del sur de Tailandia estarán administradas bajo un régimen especial y Tailandia y Malasia deberán asignar una oficina estable para continuar con el dialogo para evitar interrupciones debidas al cambio de Gobierno, como quinto y sexto punto.

En séptimo lugar, Tailandia debe garantizar que el diálogo proseguirá sin la intervención de la Oficina de Países Islámicos y la Unión Europea.

El BRN reclama una amnistía para todos los bandos insurgentes, y para finalizar, pide un modelo de administración parecido al de Aceh, en Indonesia.

El Barisan Revolusi Nasional está considerado por los analistas como uno de los diversos grupos que forman la insurgencia musulmana en el sur de Tailandia.

Fuentes militares tailandesas indicaron que esta organización no controla a todos los grupos insurgentes, sobretodo los más activos en los actos de violencia, según el diario "Bangkok Post".

Los atentados con armas ligeras, asesinatos y atentados con explosivos en Pattani, Narathiwat y Yala, se repiten casi a diario a pesar del despliegue de unos 40.000 efectivos de las fuerzas de seguridad.

Los insurgentes denuncian la discriminación que sufren por parte de la mayoría budista del país y exigen la creación de un Estado islámico que integre estas tres provincias, que configuraron el antiguo sultanato de Pattani, anexado por Tailandia hace un siglo.

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