El fenómeno de '50 Sombras de Grey' regresa al cine con nuevo director

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Este jueves se estrena en Chile 50 sombras más oscuras, la segunda parte de la saga erótica de E.L. James.




La saga de 50 Sombras de Grey, tanto en sus novelas como en su adaptación fílmica, es un testimonio de cómo los gustos de la crítica y el público general no siempre están alineados. Cuando la autora E.L. James publicó la primera novela de su trilogía erótica en 2011, el aclamado escritor Salman Rushdie aseguró: "Nunca había visto que algo tan mal escrito sea publicado. Hace ver a Crepúsculo como La Guerra y la Paz".

El comentario fue similar al emitido por algunos de los críticos literarios más importantes del mundo. Pero probablemente ninguno significó mucho para James: hasta el día de hoy, los libros han vendido más de 125 millones de copias a nivel mundial.

La adaptación cinematográfica vivió una paradoja similar. Tras su estreno en 2015, fue criticado desde el guión y las actuaciones -The Guardian afirmó que servían "sólo para teleserie diurna"- hasta la poca química entre los protagonistas. Terminó ganando cinco Premios Frambuesa, que eligen lo peor del cine en Hollywood. Pero la película de todos modos recaudó $ 570 millones de dólares, casi 14 veces su costo de producción.

Pese a cualquier cuestionamiento que se pueda hacer ante la calidad de 50 Sombras..., su estatus de fenónemo cultural es difícil de debatir. No sólo ha significado millonarios ingresos a través de sus libros y su película, sino que existe desde una línea de juguetes sexuales inspirados en la historia hasta parodias.

Su secuela cinematográfica, 50 Sombras más oscuras, llegará este jueves a las las salas, reviviendo el fervor por la relación entre Christian Grey (Jamie Dornan) y Ana Steele (Dakota Johnson).

Si en la primera película los personajes terminaban separados, luego de que Ana decidiera no soportar las tendencias sexuales sadomasoquistas del misterioso millonario con el que se ve involucrada románticamente, en la segunda parte Grey decide dejar atrás sus costumbres con el objetivo de recuperarla. Para eso, le pide reiniciar la relación, esta vez sin contratos, ni reglas ni abusos. Sólo una vida sexual muy activa.

Pero, como suele suceder con un personaje como Grey, la normalidad y el "felices para siempre" son sólo momentáneos. Figuras de su pasado comienzan a atormentar a la pareja y Ana tiene la sensación de que la están siguiendo.

Entre las amenazas aparecerá Elena Lincoln (Kim Basinger), una ex pareja de Grey y quien lo introdujo al mundo del sadomasoquismo.

Detrás de cámaras

En la pantalla, la mayor novedad que podrá ver la audiencia en 50 Sombras más oscuras será la incorporación de Basinger al elenco. Pero detrás de esta, los cambios fueron más profundos y polémicos.

La directora de la película original, Sam Taylor-Johnson, no fue considerada para repetir su función en la secuela luego de que la primera filmación estuviera marcada por sus enfrentamientos con la autora E.L. James, quien es también productora de la cinta. La novelista habría sido extremadamente reacia a cualquier cambio en la pantalla respecto a sus libros, y habría insistido por sexo más explícito, cosa con la que Johnson no estuvo de acuerdo. "Creo que las dos sentimos que este fue un proceso extremadamente doloroso", dijo la directora después del estreno. Meses después se confirmaría que no regresaría para la segunda parte, así como también la salida de la guionista Kelly Marcel.

James Foley (House of Cards) tomó las riendas de la secuela, y su relación con James debe ser positiva: está confirmado para dirigir la tercera y última parte, que se estrena el próximo año.

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