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Actualizado el 20/01/2013
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Ex cabo Walter Ramírez: “Jamás tuve la intención de causar daño a alguien”

Autor: Natalia Ramos Rojas

Por primera vez en cinco años, el ex carabinero habla públicamente y aborda su salida de la institución.

"No disparé a traición", dice sobre la muerte de Matías Catrileo, quien falleció mientras participaba en la toma del fundo Santa Margarita.

Ex cabo Walter Ramírez: “Jamás tuve la intención de causar daño a alguien”

Luego de que el viernes tomara cuenta de la resolución que lo licenciaba de Carabineros  por faltas a la ética profesional y, tras firmar la constancia de notificación que sellaba su salida de la institución, el ex cabo 2° Walter Ramírez Inostroza decidió dejar la casa donde vacacionaba, para internarse en el sur de Chile junto a su familia.

Este mismo viernes en la noche, emocionado, hizo entrega de su uniforme y de todas sus pertenencias. 

“No me arrepiento de haber sido carabinero, al contrario, me siento orgulloso y tengo la fe de volver a vestir el uniforme alguna vez, porque están siendo injustos conmigo”, dice, sosteniendo además que “mi salida se debió únicamente por las presiones ejercidas desde el Ministerio del Interior y por la vocera de Gobierno, que presionaron al alto mando de la institución. Si esto sirve para dar una solución definitiva al conflicto, lo tomo con tranquilidad”. 

La salida de Walter Ramírez se concretó en una semana de negociaciones entre el gobierno y autoridades mapuches para la búsqueda de soluciones globales en La Araucanía, además de diversos dictámenes de Contraloría referidos a la legalidad de su permanencia en la institución. 

Walter Ramírez Inostroza fue condenado en 2010 por la Corte Marcial a tres años y un día bajo libertad vigilada por el delito de violencias innecesarias con causa de muerte contra el estudiante Matías Catrileo. De acuerdo con la justicia militar, Catrileo falleció tras recibir un disparo por la espalda de parte de Ramírez, mientras participaba en la toma del fundo Santa Margarita.

Por primera vez en cinco años, Ramírez se refiere al hecho que marcó su vida y que, finalmente, determinó su salida de la institución. 

“Yo no disparé a traición a nadie”, dice por teléfono sobre el disparo por la espalda a Catrileo. “El informe inicial de la tanatóloga dice que había sido un disparo de frente, en virtud de que estábamos siendo atacados”, cuenta Ramírez, entregando detalles de ese momento.

“Parapetado en la puerta del radiopatrullas, efectué dos a tres tiros, con el arma en el ángulo de la ventana. (Ellos) nos estaban disparando con armas de fuego. Por la adrenalina, disparé entre tierra y aire, a mediana altura. En ese momento no me enteré que uno de los disparos había herido a Matías Catrileo”, dice Ramírez. 

Walter Ramírez fue detenido ese mismo día. “Me vi enfrentado a una situación que no provoqué ni quise provocar. Lamentablemente, me tocó a mí, tengo que enfrentarlo como ser humano. Yo no pedí que estas personas estuvieran en ese lugar; fueron ellos los que llegaron hasta allá, con la intención de atacarnos en caso de vernos, y fueron las circunstancias del destino las que me llevaron hasta ese lugar. Siempre le pido a Dios que, si causé mal y daño a alguien, nunca fue con intención de hacerlo. Jamás tuve la intención de causar daño a alguien”.

Desde 2008 a la fecha, Ramírez dice haber visitado tres sicólogos y mantiene constantes recuerdos del 3 de enero de 2008. 

“Todos los días pronuncio ese nombre, porque mi hijo también se llama Matías. Son coincidencias de la vida, pero hay que aprender a vivir con eso. Ojalá haya una semana o un mes en donde me dé cuenta que no pensé en este niño ni en su familia. Fuimos dos familias que nos vimos perjudicadas”, reflexiona Walter Ramírez.

Tras este hecho, en abril de 2008 Carabineros realizó un sumario que estableció que los funcionarios que participaron en este operativo no tenían responsabilidad administrativa, señalando, además, que tenían instrucciones para poder usar sus armas de fuego. 

“Siempre se nos decía que teníamos que hacer uso de nuestras armas de servicio cuando estuvieran en peligro nuestras vidas, las de nuestros compañeros. Teníamos una orden judicial amplia de protección ante los reiterados ataques incendiarios que ese fundo había recibido”, especifica Ramírez.

El ex cabo, además, por primera vez revela su parecer frente a las reivindicaciones mapuches. “Los siento mis hermanos, porque me crié con ellos. Me siento orgulloso de ser parte de ellos. Por mis venas también corre sangre mapuche gracias a mis abuelos, que son mapuches. Pero son gente que veo que es esforzada, trabajadora. Soy del 99% de los mapuches que piensa que hay un futuro, que se pueden resolver las cosas en paz y en tranquilidad”.

 

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