En Italia temen que cazadores de tesoros puedan saquear el Costa Concordia

Tras la caótica evacuación del crucero, pasajeros y tripulantes abandonaron casi todo a bordo: joyas, dinero, antigüedades y miles de objetos de arte, incluyendo xilografí­as de un artista japonés de hace 300 años.




En la caótica evacuación del crucero Costa Concordia, pasajeros y tripulantes abandonaron casi todo a bordo del crucero: joyas, dinero, champán, antigüedades y miles de objetos de arte, incluyendo xilografí­as de un artista japonés de hace 300 años. Ahora, un verdadero tesoro yace bajo las cristalinas aguas italianas en las que encalló el mes pasado el lujoso buque.

Aunque algunos objetos casi seguramente van a desintegrarse, hay suficiente botí­n para tentar a cazadores de tesoros.

"Mientras haya cadáveres allí­, es un lugar de acceso prohibido, porque es como una tumba", dijo Robert Marx, un veterano buzo y autor de numerosos libros sobre historia marí­tima, arqueologí­a submarina y búsqueda de tesoros. "Pero cuando hayan sacado todos los cadáveres, va a haber una carrera desenfrenada por el botí­n". La Mafia, dijo, tiene equipos submarinos especializados para esas tareas.

El Costa Concordia era básicamente un hotel de lujo flotante y muchos de los pasajeros abordaron el infausto crucero con sus mejores ropas y joyas para lucirlas en casinos y cenas de gala.

Además de ello está la enorme riqueza contenida por el propio barco: tiendas elegantes con joyas, más de 6.000 obras de arte en las paredes y un spa que tení­a una colección de xilografí­as de Katsushika Hokusai, un artista japonés famoso por su representación de una enorme ola con el Fujiyama como trasfondo.

"Es ahora un paraí­so para buzos", dijo Hans Reinhardt, un abogado alemán que representa a 19 pasajeros alemanes que buscan compensación por sus pérdidas. Dijo que algunos de sus clientes viajaron con diamantes y otras joyas que habí­an estado en sus familias por generaciones.

"Ellas perdieron muchas joyas relojes, collares, todo lo que las mujeres lucen cuando quieren verse bien vestidas", dijo Reinhardt. "Ellas querí­an mostrar lo que tení­an", apuntó.

El crucero en sí­ vale 450 millones de euros (590 millones de dólares), pero eso no tiene en cuenta el valor de los objetos a bordo, dijo Costa Crociere SpA, la compañí­a italiana operadora del Concordia.

Entre los objetos hundidos hay muebles, una vasta colección de arte, computadoras, vino, champán, y todos los objetos valiosos que estaban encerrados en las cajas fuertes en cabinas privadas, dijo la oficina de prensa de la compañí­a.

"Cuantificarlo es imposible porque desafortunadamente el buque se ha hundido", dijo. "Hasta que sea recuperado no hay forma de saber lo que se puede y lo que no se puede salvar".

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