Científicos logran contrarrestar la epilepsia en ratones

<p>Investigadores británicos consiguieron que este trastorno no pase de una generación a otra.</p>




Científicos de la Universidad de Leeds lograron identificar el gen "Atp1a3" en ratones, que es el responsable de los ataques epilépticos y que es casi idéntico al que se encuentra en los seres humanos, con una similitud de un 99 por ciento.

Los científicos que participaron en esta investigación -publicada en la revista "Proceedings of the National Academy of Sciences"- lograron también que este trastorno no pase de una generación a otra. De hecho, la descendencia de estos ratones nacieron sin el gen defectuoso y sin crisis epilépticas.

Steve Clapcote , investigador principal del estudio, señaló que el gen "Atp1a3, produce una enzima que regula los niveles de sodio y potasio en las células nerviosas de los ratones. Y aunque se sospechaba desde hacía tiempo que un desequilibrio de los niveles de sodio y potasio conducía a las convulsiones epilépticas, nuestro estudio es el primero en demostrar sin ninguna duda que un defecto en este gen es el responsable".

Gracias a esta investigación, los especialistas esperan que se puedan producir medicamentos para los seres humanos que logren mantener niveles adecuados de estas enzimas y eliminar a casi la mitad las crisis epilépticas, donde los actuales tratamientos farmacológicos son efectivos en alrededor de un tercio de los pacientes.

EL ESTUDIO
Los investigadores empezaron a trabajar en este proyecto hace tres años, luego de haber observado que algunas crías de ratones mostraban formas de epilepsia heredada de sus padres.

Esto coincidía con lo que ocurre en los seres humanos, donde el 50 por ciento del total de los epilépticos tienen su origen en la genética. Por ello, decidieron examinar los ratones para ver si existía este vínculo.

Así, cuando los científicos examinaron el ADN de una variedad especial de ratones, conocida como Myshkin, descubrieron que el gen Atp1a3 controla la enzima de sodio y potasio, descubriendo que estos ratones tenían la mitad de la cantidad de enzima necesaria para permanecer saludables.

Además, y cuando los ratones Myshkin epilépticos fueron cruzados con una variedad de ratones transgénicos que tiene una copia extra del gen normal Atp1a3, el gen normal adicional contrarrestó el gen fallido, dando lugar a una descendencia que estaba completamente libre de epilepsia.

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