Alumnos migrantes en Santiago crecieron 72% en cuatro años

ALUMNOS MIGRANTES

Según el municipio, la creciente llegada de estudiantes extranjeros ha ayudado a regular la pérdida de matrícula en los colegios públicos. Algunas estrategias son flexibilizar el currículum y traducir a niños con distinto idioma.




Los niños entran corriendo a la sala entre risas y murmullos. Son los alumnos de primero básico de la Escuela República de Colombia de Santiago. De pronto, con un sonido de la profesora, se ordenan rápidamente en sus puestos a mirarla con atención. En sus rostros se ve la diversidad del curso: chilenos, peruanos, colombianos, venezolanos, haitianos y chinos, son parte de las nueve nacionalidades que componen esta escuela, donde un 54% de los alumnos son extranjeros.

Este es uno de los efectos de la creciente llegada de migrantes al país, que está reflejándose en la matrícula de los colegios municipales. De hecho, en la comuna de Santiago en los últimos cuatro años la cantidad de estudiantes extranjeros ha aumentado en un 72% y actualmente representan a un 16% del total de los alumnos.

"Pasamos de tener 3 mil niños y jóvenes extranjeros en nuestras escuelas y liceos, a más de 5 mil este año. Esto ha permitido que la matrícula en Santiago no solo se haya equilibrado, sino que para este año se mantenga en el orden de los 33.300 estudiantes", señala el alcalde Felipe Alessandri (RN).

Hace algunos años el colegio, al igual que el resto de la educación municipal, había perdido muchos alumnos. No alcanzaban a llenar las salas de clases y sobraban cupos en la matrícula. "Ahora es marzo y la matrícula ya está completamente copada. De hecho tenemos lista de espera de alumnos que quieren entrar", dice la profesora Karen Orellana.

La directora del colegio, Marcela Jara, explica que la llegada de alumnos migrantes "es algo que ha ido en ascenso desde 2010. Es un proceso que es irreversible y que se está dando en la mayoría de la escuelas públicas".

Pero la mayor diversidad en los alumnos, también implica una adaptación por parte de los colegios para integrar de mejor forma. "Estamos trabajando en nuestros establecimientos para eliminar las diferencias entre chilenos y extranjeros, porque los estudiantes provenientes de otros países son un aporte importantísimo en la formación y aprendizaje de todos nuestros alumnos", señala el alcalde.

Por su parte, la directora del colegio explica que en su caso han flexibilizado el currículum. "Eso lo hacemos entregando contexto a los niños para que el aprendizaje sea más significativo. Si en un curso de sexto básico, por ejemplo, se está enseñando historia de Chile, la profesora paralelamente va contando lo que pasaba en el resto de América Latina en ese momento".

Ultimamente, el lenguaje se ha convertido en un nuevo desafío. En el primero básico de la profesora Orellana han llegado alumnos de Haití y de China. Es por eso que ha tenido que buscar distintas formas para asegurarse de que aprendan junto con sus compañeros. "Les pongo carteles en todas las cosas, en sus cuadernos, en la mesa, en la mochila, con el nombre en español y en su idioma. Además, me dedicó más a explicarles cada actividad, para que no se queden atrás", relata la docente.

Desafíos para docentes

La creciente llegada de extranjeros al país y la diversidad que se está reflejando en las salas de clases implican un desafío para los docentes. Según la académica de la facultad de Educación de la U. Católica, Claudia Matus: "Los programas de formación para profesores deben repensarse. Es un punto vital que debió haber comenzado por lo menos hace cinco años".

En ese sentido, explica que la nueva composición de las escuelas "nos hace entender que un profesor no puede salir de su carrera sin haber tenido ramos acerca de razas, de etnias, de género, etc. Es vital para que puedan tomar decisiones pedagógicas", dice la experta.

El problema, agrega, es que cuando los docentes no reciben formación en esas materias, "actúan según la forma en que ellos aprendieron. Hoy no podemos tener docentes que actúan desde el sentido común, sino que deben tener una preparación sólida en estos temas".

Una opinión similar tiene Carolina Stefoni, académica de sociología de la U. Alberto Hurtado. La experta explica que la diversidad en las escuelas "abre una serie de oportunidades en la formación de los estudiantes, permite que se conecten con la sociedad que se está construyendo hoy día, que es mucho más globalizada y donde uno se encuentra con personas que vienen de múltiples contextos".

La académica destaca que "la Ley de Inclusión abre una puerta de entrada y permite que la diversidad exista. Pero no podemos aplicar las mismas fórmulas que hemos venido aplicando en el último siglo, hay que cambiar las estrategias y la formación de profesores en educación intercultural para que podamos realmente hacernos cargo de la diversidad".

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