A primera vista, al ver los nuevos iPhone 8 y 8 Plus, nada parece cambiar demasiado. Aunque en apariencia son similares a sus antecesores, internamente sí exhiben muchos adelantos que lo asemejan más al esperado y ultra promocionado iPhone X, dando una sensación de injusticia con respecto a los smartphones que desde hoy viernes están disponibles en Chile.

Porque la estrategia de Apple, de saltarse la denominación "S" con la séptima generación del dispositivo, hizo que los nuevos iPhone 8 y 8 Plus palidecieran frente al iPhone X, el que de acuerdo a la estimación de expertos marcará un antes y un después en la industria de los smartphones.

Pero en un primer contacto, los prejuicios quedan absolutamente derribados: es el caso del iPhone 8 Plus, smartphone provisto por Apple para este primer acercamiento, y que de inmediato se nota más potente y robusto que sus predecesores, aunque queda al debe en cuanto a los avances de su publicitado hermano mayor.

Como ya mencionamos, en su exterior el iPhone 8 Plus es idéntico al iPhone 7 Plus, cambiando sólo el material por una fibra de vidrio bastante resistente a golpes y caídas, y que tiene un propósito: facilitar la carga inalámbrica, la misma empleada por su competencia Samsung hace algunos años. Además, en su interior Apple incluyó el mismo procesador que el iPhone X, entregando mayor optimización de la batería y rapidez que sus antecesores, lo que se suma al nuevo sistema operativo iOS 11, con varias novedades, entre ellas la utilización de aplicaciones de realidad aumentada.

En cuanto a su uso, a pesar de la poca expectativa en cuanto al lanzamiento del teléfono -las cifras internacionales así lo confirman-, el iPhone 8 Plus en ningún caso es un smartphone aburrido. Puede pasar por poco novedoso si nos fijamos sólo en el reconocedor de rostros del iPhone X y los populares Animojis, pero su pantalla se ve bastante bien, y añade el sistema True Tone, que ajusta automáticamente el balance de blancos de acuerdo a la luz ambiente.

En cuanto a la cámara, los videos denotan el cambio de 4K a 60 fps con mucha fluidez, e incluso la cámara lenta fue mejorada con resolución 1080 y 240 fps. Se incluye un mejorado software de modo retrato, con variados efectos de iluminación, y posee un sensor dual de 12 Mpx con un teleobjetivo de f/2,8 y gran angular de f/1,8. Las fotos en modo retrato, quizá las más buscadas por los usuarios, se ven mejor que en el iPhone 7 Plus, pero el software, aún en Beta, requiere alguna práctica para tener las imágenes perfectas. Aún así, claramente es la mejor cámara incluida en un smartphone.

Como conclusión preliminar, a pesar de ser eclipsado por las características futuristas del iPhone X, el iPhone 8 Plus se siente como un buen smartphone, plantándose como un justo competidor de las apuestas de la competencia. Se siente firme y robusto en la mano, su rapidez es muy notoria, en más de dos días no se ha calentado en ninguna operación y su batería, con GPS, Wi-FI y una aplicación como Spotify encendida la mayor parte del día, resiste bien el paso de las horas. Sin embargo, esto cambia un poco al encender la pantalla y ver YouTube, o conectar audífonos a Bluetooth. De hecho, tuvimos la oportunidad de probarlo con un cargador inalámbrico y no hubo problemas. El estándar Qi es soportado hasta en los aparatos más baratos, y la velocidad de carga depende de otros factores, como el mismo cargador y la cantidad de voltaje que éste utilice. Aún así, la comodidad lo vale.

¿Qué ocurre entonces en relación a los demás aparatos de Apple? Más allá de las mejoras en cámara, el cargador inalámbrico o la rapidez del terminal, quizá quienes tengan un iPhone anterior al 7 quieran pasar a la nueva generación (el cambio es abismal), ya que las diferencias con el 7 Plus por ejemplo, no parecen tan marcadas y además este último es de menor costo. Evidentemente la conveniencia depende de los planes con la operadora, o bien si se adquiere uno en modo prepago.

En cuanto a las diferencias con el iPhone X, lo primero es considerar aspectos como el almacenamiento y el costo asociado. Las similitudes con el iPhone 8 Plus son bastantes, y depende del gusto del usuario la importancia que le da a cada uno. De hecho, la batería del iPhone 8 Plus es mejor que en el X, el sistema de seguridad Face ID de este último es mejor que Touch ID, y también es un poco más grande (5,8'' del iPhone x contra 5,5'' del 8 Plus y 4,7'' del 8). La cámara en el iPhone X posee dos objetivos que ofrecen una mayor apertura en el teleobjetivo, y el software es similar, dejando al iPhone 8 con menos características. Como sea, bastará conocer al último smartphone de Apple para dar una opinión más acabada, el que debería llegar a Chile antes de finalizar el año.