Se acaba el tiempo: Qué tan cuesta arriba está una lista única constituyente entre Republicanos de JA Kast y Chile Vamos

Kast acudió a La Moneda a entregar una carta dirigida al Presidente Piñera. Foto: Mario Téllez

De ambos lados han dicho estar disponibles y hay negociaciones sobre la hora. Pero los síntomas parecen decir otra cosa. Hace un mes fracasó un intento de trabajo conjunto de contenidos de los centros de estudios de ambos bandos, y en el Partido Republicano algunos creen que es mal negocio pactar con los oficialistas. Allá insisten en que sus contrapartes piden un piso garantizado de entre 18% y 20% de los cupos. Pero los exdiputados Arturo Squella (PLR) y Ernesto Silva (UDI) mantienen las tratativas.


El sábado, la comisión política del Partido Republicano aprobó -aseguran ahí- una nómina de 668 precandidatos a la Convención Constituyente; no es definitiva y está bajo revisión. A solo 21 días de que se cierre el plazo (11 de enero) para inscribir nombres y pactos para la elección más importante del 2021, la cuestión de si la derecha alcanzará o no una lista única que reúna al colectivo fundado por José Antonio Kast y Chile Vamos oscila entre la presión por una unidad que les permita derrotar a una dividida oposición, pero hasta ahora sin pistas concretas de que eso vaya a funcionar en la ventana que queda.

Hay negociaciones. Según ha trascendido, por el Republicano la conversaciones las lleva el exdiputado y exUDI Arturo Squella, y que su contraparte es Ernesto Silva, también exdiputado (fueron compañeros de bancada), expresidente UDI, y cercano al electo timonal Javier Macaya.

Por un lado, el Presidente Piñera ya le consultó la semana pasada a RN, la UDI, Evópoli y el PRI por las chances de cerrar un acuerdo. En ese bloque han dicho que el partido de Kast pide un piso asegurado de entre el 18% y el 20% de los cupos, punto que los aludidos no despejan si es tal u otro. Lo que sí explican algunas voces allí es que en teoría no conseguirían un buen negocio electoral si para pactar terminan asumiendo una pérdida mayor que la coalición oficialista: llevar muy pocos postulantes y bajar muchos, a cambio de que su contraparte baje muy pocos.

Todo esto, mientras entre comillas se han acumulado palabras de buena crianza, de que nadie se cierra a nada y de que están disponibles. Fuera de micrófono, entre la gente de Kast hay quienes dicen que aún no se ha cerrado la puerta, pero que a medida que pasan los días es más difícil; hay otros que lo creen bien poco probable. Como sea, esta mañana en las filas republicanas la versión predominante es que no van a esperar al 10 de enero para resolver esto, sino que lo zanjarán mucho antes: incluso dicen que esperarán a lo que queda de este mes para esperar una respuesta de Chile Vamos, y que si esto no cuaja seguirán adelante con su proceso.

En paralelo se acumulan síntomas adversos a la predicada unidad. Por un lado, Republicanos dice amenazar bastiones electorales de Chile Vamos: tiene a José Antonio Kast hijo como candidato a a alcalde de San Bernardo, a Cristián Araya como aspirante a alcalde en Vitacura, a Gonzalo de la Carrera en Las Condes y al exRN Rojo Edwards como retador para gobernador en la Metropolitana. Lo lógico es que eso sea parte de la misma negociación; en el colectivo del exUDI dicen que antes de eso habría que despejar si es viable o no pactar algo.

Otro hito fue el fallido acuerdo entre los centros de estudios de ambos bloques para trabajar juntos contenidos a defender en la Convención Constitucional. Alcanzaron a hacer una sola reunión ampliada por Zoom hace aproximadamente un mes. Estaban Horizontal -el organismo de Evópoli que empujó este debate en la coalición-, el Instituto de Estudios de la Sociedad (IES), Instituto Libertad y Desarrollo, la Fundación Para el Progreso (FPP), el Instituto Libertad (IL) e Idea País, entre otros. Al otro lado estaba Edwards, director ejecutivo de Ideas Republicanas (IR).

El objetivo fracasó y como en todo, hay dos versiones. La de los organizadores ligados a Chile Vamos dice que en el encuentro IR rechazó unir fuerzas porque planteaba partir desde cero y que si se trataba de eso habrían preferido firmar también la carta que todos esos centros publicaron en El Mercurio la mañana siguiente al plebiscito, titulada “Acuerdos Fundamentales”. Agregan que les ofrecieron sugerir nuevos temas y expositores al ciclo de charlas que estaba efectuando, pero que no hubo caso, y que le dijeron de vuelta a la gente de Kast que ya no era posible echar marcha atrás y volver a una hoja en blanco porque ya llevaban un buen tiempo en esto.

En el bando republicano dicen otra cosa. Que Edwards había conversado por separado con los mismos centros de estudios (Horizontal, FJG, LYD, IES y otros), que les dijo que quería que todos se unieran y que había que mostrar eso pasado el 25/O. Pero que cuando vio la carta publicada en el diario -agrega esta versión- se dio cuenta, molesto, que a Ideas Republicanas la estaban marginando y que habían fraguado esa jugada a sus espaldas. Que asistió al zoom, donde les hizo ver lo ocurrido y que pese a eso les planteó trabajar en conjunto, y que además deberían incluir a otros organismos, pero que de vuelta le dijeron que ya estaban avanzados.

En el partido de Kast creen que los dirigentes políticos de Chile Vamos operaron para aislarlos a través de los centros de estudios. Unos días después Republicanos anunció que conformaba una red de think tanks por un carril distinto a Chile Vamos.

“Más que caerse la posibilidad de hacer un trabajo compartido con Ideas Republicanas, creo que la verdad nunca se abrieron lo suficiente o no mostraron el interés de sumarse a la labor conjunta que hemos estado realizando entre los otros centros de estudios de Chile Vamos en pos de aportar al debate público”, apunta Sebastián Izquierdo, director ejecutivo de Horizontal. “Ideas Republicanas decidió restarse de este trabajo en unidad, pese a tener todas las puertas abiertas para hacerlo en los mismos términos que el resto de las organizaciones participantes”, concuerda Ricardo Neumann, exdirector ejecutivo de la Fundación para el Progreso.

Pero según Rojo Edwards, “quizás los centros de estudios de Chile Vamos no estaban listos realmente para esa unidad; Ideas Republicanas hizo todas las gestiones y ha abogado en público y en privado por la unidad de los centros de estudios del sector. Espero que estos tengan mayor apertura y llegar a conversaciones que generen mínimos comunes. Pero a la vez estoy muy contento porque hemos logrado formar una nueva red de centros de estudios que representa a la nueva derecha, que puede ser un gran aporte para defender las ideas de la libertad, de la familia y del Estado de Derecho”.

Y sobre el devenir de las negociaciones electorales, recalca que “esperamos que las fuerzas de la unidad que existen en Chile Vamos se impongan sobre las fuerzas de la división”. Kast recalca que “lo que está en juego es el futuro de Chile y en Republicanos no nos perdemos en eso. Tenemos listado constituyentes y municipales pero sabemos lo que está en riesgo. En esa línea si recibimos alguna respuesta del Presidente o los presidentes de CHV a nuestra carta estaremos dispuestos a conversar y ver como llegar a un acuerdo para tener mayoría en la Constituyente y derrotar a la izquierda”.

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