Hasta $ 1 millón en combustible al mes y arriendos de autos por $ 3,5 millones: en qué gastan los senadores el dinero de traslación

Vista general de la Sesión de Sala del Senado, que analiza el proyecto de Ley de Presupuestos 2023.
FOTO: LEONARDO RUBILAR CHANDIA/AGENCIAUNO

En la Cámara Alta la senadora Ximena Rincón, por ejemplo, registra en un mes $ 5,6 millones de gastos, los cuales contemplan varios elementos. Los legisladores argumentan que esos conceptos se justifican cuando son de regiones o por el despliegue de su trabajo territorial que realizan.


Los gastos operacionales de los parlamentarios han estado en la mira por estos días, luego de que surgieran polémicas, tras la publicación de distintos artículos, como casos de familiares de legisladores que han usado la tarjeta de bencina del Congreso Nacional o la situación del senador Luciano Cruz-Coke (Evópoli) de quien se supo que le pagaba el arriendo de su oficina parlamentaria a un amigo, exsocio y exproveedor de su campaña.

El dinero para esos fines en el Parlamento está considerado bajo el concepto de “traslación”, lo que ha generado cuestionamientos debido a la cantidad de recursos que se utiliza para esos fines.

Dicho ítem, incluye gastos como el pago de combustible, arriendo de vehículos, pasajes, TAG, amortización del auto, alimentación e incluso hospedaje. En esos casos, las diferencias de montos van desde algunos legisladores que han empleado $ 73 mil en un mes, hasta otros que han llegado a los $ 5,6 millones. El monto máximo permitido para los senadores por los gastos operacionales es entre $ 9 y $ 10 millones, dependiendo de la región del parlamentario. Con ese dinero cada uno puede elegir a qué destinarlo y a qué darle preferencia, ya que además del concepto de traslación se pueden usar las platas para difusión, arriendo de oficinas o publicidad en redes sociales, entre varias materias.

En las diferencias por traslación influye también la región de donde viene el parlamentario, la cantidad de trabajo o despliegue territorial que haga en su semana distrital, y también el uso que hagan sus equipos de los vehículos que arriendan. Solo en el mes de julio, los 50 senadores gastaron $128.728.759 por el concepto de traslación.

La Tercera PM solicitó por Transparencia a ambas cámaras el desglose de los gastos por traslación de julio para ver en qué usaron ese dinero. Este era el último mes con los datos disponibles al momento del requerimiento, dado que el Senado se demora en publicar la información debido a que debe pedirle a los parlamentarios la rendición de cuentas de cada gasto. En ambos casos se requirió el desglose de los cinco parlamentarios que promediaron mayor gasto de traslación entre marzo y julio, y los otros cinco que fueron los que menos dinero desembolsaron bajo el mismo concepto.

Mientras el Senado entregó la información por Transparencia, la Cámara de Diputadas y Diputados la denegó, argumentando que reunir los antecedentes requeriría tiempo y distraería a los funcionarios de sus labores.

Los que más gastaron

Con un monto de $ 5.605.734 Ximena Rincón (Demócratas) fue la senadora que más dinero gastó por el concepto de “traslación” durante julio. De acuerdo al desglose, en un mes la legisladora gastó $ 1.042.082 en combustible, $ 3.523.648 en arriendo de vehículos, $ 212.207 en amortización y $ 628.968 en el viático de traslación, entre otros gastos.

Desde el equipo de la senadora del Maule explicaron que “el monto por concepto de arriendo corresponde a tres facturas equivalentes a dos meses de arriendo del vehículo de traslado de la senadora, y un mes del vehículo en la región”, mientras que en el caso del combustible, “ese mes el auto proporcionado por Senado mediante el arriendo correspondía a una Ford Territory que tenía un rendimiento de 9 km por litro. En un cálculo simple, con la bencina en promedio a 1.400 pesos por litro, ese monto permite cubrir poco más de 6.500 kilómetro por mes. La región del Maule no tiene aeropuerto, además es muy extensa, por lo tanto todos los recorridos se hacen en auto”.

Y agregaron que “cada semana acumula un mínimo de 1.000 km por ese concepto. No hay semana en que la senadora no esté en la región, lo que puede comprobarse por publicaciones en redes sociales, prensa, y las organizaciones con las que se reúne. A lo que debemos sumar los viajes a Valparaíso para sesiones de sala y comisiones, que son unos 300 km. El promedio mensual de recorrido regional desde Santiago e interregión es de 4.000 a 5.000 km y el promedio mensual de viajes de Santiago a Valparaíso son 2.000 km”.

Además, añadieron que “sin duda si vemos los números en forma agregada, a las personas les podría parecer mucho, pero cuando uno pone atención a los datos desagregados tenemos que una región como el Maule con extensas distancias entre las localidades implica ese gasto”. Desde marzo a agosto -último mes con datos disponibles-, la senadora promedia mensualmente $ 3,9 millones en gastos de traslación.

El segundo que más registra durante ese mes es Matías Walker (Demócratas) con un total de $ 5.201.603 desglosado en $ 2.632.463 de arriendo de vehículo, $ 902.573 en combustible $ 734.771 en alimentos y alojamientos, entre otros gastos. El parlamentario argumenta que ese mes en la semana distrital hizo una gira por Illapel, Salamanca y Combarbalá, comunas que son de la Región de Coquimbo, que representa el senador.

Consultado por este diario, Walker acompañó fotos y publicaciones en redes sociales de su despliegue en terreno por ese mes. “El arriendo del auto es $1.350.000 y lo paga directo el Senado. Incluye seguro y TAG. Además, ese mes arrendamos auto en aeropuerto de La Serena en dos ocasiones para traslados dentro de la región., Hay un monto máximo para la gestión del parlamentario y esa se puede usar priorizando gastos en diversos ítems. Algunos parlamentarios tienen más gastos en arriendo de oficinas, en arriendo de espacios en radios. Otros puede que tengamos más gastos en traslación debido a las actividades que realizamos en localidades y ciudadades de la región. Eso es parte del trabajo parlamentario”.

Gastón Saavedra (PS) del Biobío gastó $ 4.914.536 de los cuales son $ 1.083.275 por combustible y $ 3.000.000 por “traslados varios”. El parlamentario explicó que “represento una región que tiene un millón y medio de habitantes, tiene 24 kilómetros cuadrados y yo recorro lugar por lugar. Mi lógica territorial es no tener oficina. No hay arriendo de oficina. No hay ítem telefónico, lo pago yo. El ítem bencina es para cuatro vehículos, uno es para una auto que manejo yo, otro en Biobío. Además hay un vehículo que usa mi jefe de gabinete. El ítem más cuantioso es traslado de personal, contratamos un servicio que nos presta el chófer, con combustible, con todo”.

Más abajo figuran el DC Francisco Huenchumilla de La Araucanía con $ 4.289.090 y el de la Región Metropolitana Manuel José Ossandón (RN) con $ 4.098.706. Este último indicó que los $ 2.300.002 en arriendo de auto “son dos vehículos destinados al trabajo territorial. El contrato es de $ 1.150.000 por cada auto e incluye que el arrendador pone a disposición un chófer, el combustible y el pago de TAG”, y que el millón que registra en combustible “además se incluye el gasto del personal de apoyo que también accede al uso de tarjeta de combustible”.

Los que menos gasto registran

El que menos dinero registra es el senador independiente cercano al PPD Jorge Soria de Iquique con $ 362.207 repartidos en $150.000 por combustible y $ 212.207 de amortización. El legislador indicó que ese mes estuvo con Covid-19. Según figura en Transparencia, el monto máximo entre marzo y agosto que usó fueron $1.627.244. Además, cuentan de su entorno que Soria decidió no arrendar auto, pero que esto último se revirtió durante septiembre y ya dispone un vehículo.

Esteban Velásquez (FREVS), de Antofagasta, registra $ 660.204 solo en viáticos y en alimentos y alojamientos. En todo el año ese parlamentario no ha gastado más de ese monto por mes. Fabiola Campillay (Ind.), de la RM, consigna $ 1.053.470 y Ricardo Lagos Weber (PPD), de Valparaíso, un total de $ 769.601, con $ 616.623 en combustible. El parlamentario es de la región donde se encuentra el Congreso y en su entorno afirman que no arrienda vehículo. En agosto registra un poco menos que el doble que en julio.

Hace poco hizo polémica por una publicación de Ciper porque una persona externa a su equipo utilizó su tarjeta de bencina. El parlamentario dijo desconocer a esa persona y pidió una investigación. Después afirmó que se trataba de un funcionario de la bencinera que digitó su rut por error.

Respecto de sus gastos, el senador añadió que “durante nuestra gestión hemos tratado de ser lo más eficientes y responsables”.

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