Rodrigo Salinas: "Prefiero jugar por Chile que jugar la Champions"

RODRIGO SALINAS BALONMANO

El referente en ataque del seleccionado nacional de balonmano no esconde las ambiciones de su equipo. Hoy, frente a Brasil, el gran favorito, vivirá una final adelantada. Sueña con la hazaña.



Son días especiales para el balonmano chileno en Lima. Aquí, el septeto nacional llegó con la sola idea de acceder a la final por el oro y demostrar de una vez por todas que ya están para cosas grandes. Uno de los artífices de que ello ocurra es Rodrigo Salinas (Viña del Mar, 30 años). El alero vive su propia historia acá. Transformado en uno de los referentes en ataque y uno de los principales motivadores del equipo, es una pieza clave en el esquema que hoy buscará derrotar al principal favorito del torneo, Brasil, duelo que se vivirá como una final anticipada.

¿En qué nivel lo encuentra este campeonato?

En un muy buen nivel, tanto en lo personal como en el ritmo de juego. Se juntaron muchas cosas este año. Volví a jugar a la Liga Española (juega en el Bidasoa Irún), que se me da muy bien y donde voy a jugar la Champions por primera vez en mi vida. Además, estoy jugando con mi hermano en el mismo equipo y con él juego de memoria toda la vida, pero ahora es mucho más. Estoy con muchas ganas de seguir creciendo, quiero demostrarlo dentro y fuera de la cancha y ser un ejemplo para los más jóvenes.

¿Cómo ve el recambio de la selección de balonmano?

Hay de todo. Lo que falta es que los más jóvenes se vayan a jugar a Europa o incluso a Brasil, eso es lo único preocupante, porque la fuerza mental y las ganas de cada uno están y eso es lo más importante.

Mateo Garralda dijo a su llegada a Chile que el biotipo nacional es muy pequeño. ¿Cómo viene el recambio en ese aspecto?

Él tiene su opinión. Nosotros siempre hemos luchado contra gente muy grande y el único alto de verdad en el equipo es Marco (Oneto), que supera los dos metros. Pero todos los demás, como mucho, llegamos al metro y 90 centímetros y aún así le hemos ganado a potencias como Bielorrusia o Austria. Nosotros tenemos otras cosas.

¿Qué cosas?

Tenemos una fuerza interior que ellos no tienen, somos un equipo muy peligroso por eso. Creo que debemos pulir mucho más nuestras armas, pero igualmente viene gente atrás. Esa es mi valoración personal.

¿Qué futuro le ve al balonmano chileno?

Ahora tenemos que enfocarnos solamente en lo que pasará en Lima, para en diciembre disputar el clasificatorio para el Mundial de Egipto y luego creo que se viene un cambio de ciclo, que es algo que en todas las selecciones pasa. Ahí es donde debemos estar lo más fuerte posible e intentar mejorar con la gente joven, pero ahora con el tiempo en contra.

¿Cuánto ha crecido el balonmano chileno desde que usted está en la Selección?

Cuando era niño, veía a Chile que perdía por 20 ó 30 frente a Argentina o Brasil. Las generaciones de ahora nos ven que desde 2011 no hemos dejado de asistir a mundiales y venimos dando una guerra evolutiva en América. Antes eramos sextos y, ahora, desde hace años que estamos instalados en el tercer lugar. Y queremos escalar más. Tenemos que mirar a Argentina y Brasil y avanzar a un segundo lugar americano, es el camino natural que hay que seguir, sino no tiene sentido todo esto.

¿Cómo evalúa el proceso de Garralda?

En todos los procesos tengo una confianza en el cuerpo técnico, pero por sobre todo en los jugadores. Tenemos que ir todos juntos y enfocados en el crecimiento del balonmano nacional.

¿Qué le pasa cuando juega por Chile?

Es que qué no me pasa. Es mucha la emoción, sacó muchas fuerzas, no puedo jugar de otra forma que la que estoy jugando aquí. Siempre estoy enfocado en ganar, en sumar más y más, en intentar ayudar a mis compañeros, que me ven como uno de los referentes. Eso es bonito, es lo que intento plasmar en mi club, pero allá es diferente, porque son todos profesionales. Aquí, es distinto, pero me llena mucho más.

¿Lo motiva más jugar una Champions o jugar por Chile?

Sí, sin ninguna duda, Prefiero jugar por Chile que la Champions. Amo a mi país, amo mojar esta camiseta y jugar balonmano por ella.

¿Dónde están puestos los objetivos del equipo en estos Juegos?

En el oro, no hay otro. El sistema de competición exige muchísimo, muy pocas veces he jugado tres partidos seguidos a este nivel de desgaste. Ahora nos tenemos que enfocar en Brasil e intentar cambiar el color de la medalla. Enfrentamos a un imbatible como es Brasil, pero vamos a salir con todo.

Se le adelantó la final.

Es que para nosotros son todas finales. En semis tenemos que salir con todo y no tener errores si es que queremos dar el salto de calidad.

Marco Oneto está retirado de los clubes, pero no de la selección. ¿Tan importante es su presencia aquí?

Eso se define solo con amor. Durante toda su vida, lo único que quería Marco era crecer junto con la Selección. Él tiene un sueño muy grande y lo hace todo por la Selección, por los más jovenes. Dicen que está retirado, pero para mí no lo está. Está muy vivo y lo está dando todo. Es nuestro emblema, nuestro capitán, tengo un respeto gigante por él, es quizás al jugador a quien más respeto. Hace tantas cosas dentro de la cancha como fuera.

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